El Parque de Montjuic Barcelona

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Montjuic es la una amplia colina poco profunda con una parte superior relativamente plana con vistas al puerto, al suroeste del centro de la ciudad. El lado oriental de la colina es casi un acantilado, lo que supone una imponente vista sobre el puerto de la ciudad inmediatamente inferior. La parte superior de la colina era la sede de varias fortificaciones, el último de los cuales, el Castillo de Montjuïc sigue siendo hoy en día.

Esta montaña es popular entre los amantes del deporte (Palau Sant Jordi), el arte (Museo Nacional de Arte de Cataluña) y la naturaleza (El Parque de Montjuic). Es muy difícil encontrar una zona igual a ésta. Con el Palacio Nacional y la Fuente Mágica como sus principales atracciones, ofrece muchas alternativas para pasar un día inolvidable en un entorno inigualable.

Montjuic ha sido mucho tiempo un lugar estratégico desde el cual defender la ciudad, por lo que desde la antigüedad ha habido una fortaleza en su cima. En 1751 se construyó el actual castillo, obra de Juan Martín Cermeño, que durante la Guerra de la Independencia Española fue ocupado por los franceses.

Al igual que ha sido un punto estratégico para la defensa de la ciudad, lo ha sido para mantenerla bajo control, junto con la fortaleza de la Ciudadela en el otro extremo de la ciudad. En diciembre de 1842 las tropas dirigidas por el General Espartero durante su regencia bombardearon la ciudad desde el castillo. Y el general Juan Prim la volvió a bombardear entre septiembre y noviembre de 1843 para poner fin a la revolución popular de la jamancia.

El castillo también ha sido utilizado numerosas veces como prisión para presos políticos hasta los tiempos de la dictadura de Franco, y lugar donde posteriormente eran fusilados y enterrados en el cementerio del lado suroeste de la montaña. Durante el siglo XIX y XX fue escenario de numerosos fusilamientos: varios anarquistas (entre ellos el pedagogo Francisco Ferrer y Guardia), los generales Manuel Goded Llopis y Álvaro Fernández Burriel, ambos por el alzamiento en contra de la República, y en 1940 Lluís Companys, presidente de la Generalidad de Cataluña.

Con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, se completó la urbanización de algunas áreas de la montaña, diseñándose como el espacio central de la misma, motivo por el cual se construirían los diferentes pabellones que se alzan por las faldas de la montaña y a ambos lados del paseo que lo conduce desde la Plaza de España, en el Barrio de Sants-Montjuic, y desde donde se pueden disfrutar unas grandes vistas.

En 1969, 1971, 1973 y 1975 se disputó el Gran Premio de España de Fórmula 1 en el Circuito de Montjuïc, que era un trazado urbano, pero debido a un accidente que costó la vida a cinco espectadores en 1975 la FIA decidió que Montjuic era un lugar peligroso para disputar un gran premio de Fórmula 1.

Con fecha 15 de marzo de 2007, la Dirección General de Patrimonio de la Generalidad de Cataluña, declaró una zona de Montjuic Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), por la existencia del cementerio judío medieval de Barcelona, considerado el más grande de Europa de su época.

A lo largo del siglo XX se ha ido produciendo la transformación de un monte áspero, accidentado y boscoso a las puertas de Barcelona en un enorme complejo de 250 hectáreas salpicado de pabellones feriales, alguno tan singular como el de Mies Van der Rohe; palacios, como el Nacional; edificios como el de la Fundación Miró o equipamientos y construcciones del Anillo Olímpico que dejaron, como legado las Olimpiadas de 1992. Todos ellos acompañados de una constelación de jardines con su propia fisonomía y estilo particular que los enmarcan, abrazan y se introducen entre ellos. En Montjuïc destacan el Jardín Botánico y los jardines de Joan Brossa, en la parte alta de la montaña, donde estaba el antiguo parque de atracciones.